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Saludos

Bienvenidos al Semanario de Utilidades-d20. Como ya os conté la semana pasada, sigo engullendo la 4ª Edición de Dungeons & Dragons en mis ratos libres, aunque mis ratos de rol no los dedico exclusivamente a ello, de hecho, últimamente me estoy dedicando más a leer y preparar una campaña de Ars Magica, que a otros juegos. Me pregunto cuántos otros lectores de Utilidades-d20 tienen también afición por este estupendo juego, que ya hemos nombrado en anteriores semanarios (como en SUd20#84, SUd20#85 y SUd20#120) y cuántos tienen alguna saga en progreso. No me importaría dedicarle algún semanario a este juego, en caso de que haya lectores interesados. Si es así, mandadme un mensaje a mi correo (contsud20@gmail.com) y compartiremos nuestras experiencias y puntos de vista con Ars Magica.

En el tema de esta semana expondré algunos consejos para realizar partidas a jugadores de corta edad y sobrevivir en el intento. Los niños pueden darnos una grata sorpresa participando en una de nuestras partidas...

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Rol para niños

Se acerca el verano y llegan las vacaciones para los más jóvenes, pues termina el curso escolar. En este momento, muchos padres, antes de volverse locos, envían a los niños a campamentos y los apuntan a actividades de ocio para que no estén haciendo travesuras por la casa. Es la ocasión para probar nuevas aficiones que entretengan, diviertan y enseñen a los niños de otra manera diferente a la del colegio, como, ¿por qué no?, los juegos de rol.

En el presente tema me gustaría hablaros acerca de cómo organizar partidas de rol para niños. Los juegos de rol son una actividad que podemos mostrarles durante todo el año, pero que viene de perlas ahora en verano como ocio alternativo cuando estén aburridos. Mostrarles a los niños cómo jugar a rol desde pequeños puede estimular, entre otras cosas, su imaginación, su narratividad y expresión, y el compañerismo; no hay que verlo más que como otra opción diferente a cualquier otro juego de socialización o de mesa, eso sí, con mayor participación y más opciones.

Hace años ejercí como monitor de tiempo libre con chicos preadolescentes. En al menos un par de ocasiones, propuse unos juegos sencillos de rol dentro del grupo. Eran juegos muy básicos, en los que los chicos tenían que interpretar ciertos roles determinados y conocidos por ellos, para que se pusieran en su pellejo y expresaran qué sentían o si les podían llegar a comprender. No sé si estas actividades cumplieron su cometido (espero que sí...), pero como mínimo sirvieron para divertirles; desde entonces, he dado vueltas a la posibilidad de volver a realizar algo similar, ahora ya con algún juego en concreto y más dirigido hacia la diversión, sin ninguna moraleja o fin moralizante; de hecho, pienso que, de por sí, los juegos de rol tienen ya diversos efectos positivos (ver, por ejemplo SUd20#8, desde mi punto de vista), que pueden ser también idóneos para los niños. Aparte, como aficionados a los juegos de rol, estamos llamados a crear cantera de jugadores constantemente...

Un tema similar a éste, que ya tratamos en otro momento, fue el de los consejos para partidas puntuales de rol (SUd20#116), del que podríamos adaptar algunos (echadle una ojeada). Además, a continuación os expongo algunas ideas que me parecen exclusivas para jugar a rol con niños. Sin embargo, creo que, aparte de cualquier consejo, lo que debe caracterizar a los juegos de rol dirigidos a los niños es que sean divertidos y fáciles (ante todo, ésa debe ser la idea que prevalezca). Por un lado, el juego tiene que incluir elementos, a su nivel, que les gusten y que les atraigan, para que sientan el deseo de volver a jugar. Y, por otro lado, no deben sentirse abrumados por lo complicado que puedan ser los juegos de rol, porque entonces tenderán a aprovechar el tiempo en otras actividades más sencillas (y quizás pasivas) que habitualmente tengan a su alcance (videojuegos, televisión, juegos de competición o de habilidad, etc.).

1. Necesidades básicas cumplidas: para evitar interrupciones continuas durante la partida, podemos asegurarnos de que todos los niños hayan ido al servicio anteriormente y también disponer en la mesa de bebida y de algo para matar el hambre. Debemos buscar un lugar de juego agradable, con luz apropiada y asientos cómodos, pues necesitamos tener a los chicos sentados el mayor tiempo posible, ajenos a posibles incomodidades. También tenemos que contar con dados, lápices, gomas de borrar y papel suficiente para todos, si procede. Y evitar, a ser posible, todas las posibles distracciones que puedan ocurrir en el lugar de juego (tanto las ya presentes en el lugar de juego, que les puedan llamar la atención, así como las que puedan surgir, como interrupciones).

2. Personajes pregenerados: es divertido crear personajes, pero el tiempo dedicado a ello no es tiempo real de juego. Como los niños tienen habitualmente un umbral de atención bastante limitado, deberíamos saltarnos directamente este paso, proporcionándoles para jugar una serie de personajes ya generados. Previo a la partida, tenemos que generar un número suficiente o superior de personajes con respecto a los jugadores, que incluya una variedad de roles diversos, de manera que jugadores diferentes tengan la oportunidad de interpretar papeles con los que se sientan más a gusto. En un primer paso, podemos realizar una breve descripción de todos los personajes (por ejemplo, definiéndoles a cada uno con una frase, que resuma lo que saben hacer o lo que son). En una segunda fase, tras la elección de los personajes, podremos hacer una descripción individual de las habilidades o aspectos más importantes, para que cada jugador conozca más detalladamente cómo es su personaje. Cuanto más simplificadas sean las hojas de personaje y cuanto más claro esté el rol de cada uno de ellos, mucho mejor.

3. Reglas muy sencillas: tras el reparto de los personajes, es conveniente que contemos a los niños en qué consiste el juego. La explicación debe ser lo más simple posible (o, al menos, de las reglas que vayan ellos a utilizar). Los casos peculiares de las reglas hay que dejarlos exclusivamente para cuando sean necesarios (interrumpiendo un momento el juego y comentando la regla, o bien, tomando el director de juego una decisión adecuada y sin complicarse la vida). De hecho, si es posible reducir reglas, el resultado puede ser mucho mejor y, posteriormente, irlas introduciendo en posteriores partidas (si se repite la experiencia). Hay que dejar claro que lo importante del juego de rol es la colaboración entre el grupo de jugadores y que no hay ganadores (cualidades que pueden resultarles extrañas con respecto a otros juegos). También, se debe exponer que el director de juego tiene siempre la última palabra, de manera que habrá que respetar las reglas que éste proponga y el resultado de las acciones que decida. Y, ante la duda por falta o sencillez de reglas final, el director de juego tiene que estar dispuesto a improvisar sin ningún temor. Por último, tenemos que contar con el hecho de que los niños (y, en definitiva, los recién llegados al juego) son dependientes del director de juego hasta que tengan una edad o confianza suficiente como para poder dirigir por su cuenta, por lo que nuestra tarea como directores de juego, si les gusta esta actividad de ocio, tal vez se extienda durante un periodo a lo largo del tiempo...

4. Objetivos claros: los niños deben tener claro que pueden hacer lo que quieran con sus personajes durante la partida mientras no se salgan fuera de lo normal, pero, para que no se alargue el juego y no se sientan perdidos, hay que proporcionarles unas directrices dirigidas a completar unos objetivos concretos. Además, a ser posible, sería recomendable meterles prisa para completar dichos objetivos de la misión, para que no se duerman en los laureles o haya momentos de inactividad durante el rato de juego. De esta manera, evitaremos que diluyan la atención o que se entretengan en cuestiones inútiles o no fructíferas. No obstante, si lo que les divierte es perder el tiempo haciendo otras cosas alternativas a los objetivos originales, podemos estar atentos para cambiar los objetivos cuando haga falta.

5. Ambientación no compleja: en cuanto a ambientación, una sugerencia que se me ocurre es que no tengamos que explicar cosas específicas de ella, sino que se pueda definir con una simple oración (por ejemplo, "la partida está ambientada en el mundo real en nuestra época presente" o "es un mundo donde existe la magia y la gente sigue utilizando espadas y armas antiguas"). La ambientación debería ser comprensible a la primera, incluso conocida (o parecida a otra conocida por todos); por ejemplo, para una partida medieval-fantástica no estaría mal definir su ambientación como "similar a El Señor de los Anillos", o para una partida de ciencia-ficción se podría decir algo así como "similar a Star Wars".

6. Juego vívido: a los niños les va a llamar más la atención el juego, si el director interpreta a los personajes de una forma divertida, incluso extravagante o estrambótica, y narra lo que sucede con detalles evocativos (sensaciones visuales y auditivas, principalmente). De esta manera, también favorecerá la interpretación y las interrelaciones entre personajes; de hecho, estos aspectos pueden ser los más divertidos para los niños y pueden dar lugar a bastantes buenos ratos. Por otra parte, el director de juego tiene que procurar en todo momento hacerles sentir los protagonistas y los héroes de la historia, para que se sientan responsables y partícipes de lo que ocurre en la partida. Además, si es posible, podría precipitar momentos de tensión, que no lleguen a matar ni a perjudicar a los personajes (al menos con males que no tengan remedio), pero que les mantengan emocionados.

7. Parafernalia de juego: es muy bueno despertar la imaginación de los pequeños con descripciones fabulosas de lo que sucede en la aventura, pero también les impresionará el hecho de que existan añadidos que se puedan palpar y observar con manos y ojos. Así, podríamos contar con miniaturas que representen a los personajes y su entorno, objetos diversos de apoyo al juego (como pergaminos con mapas, representaciones de cosas que aparezcan en la aventura, etc.), e incluso decoración apropiada para la sala de juego. Además, pueden tener un resultado positivo posibles efectos de luces y sonidos inesperados, música, sustos preparados, etc.

8. Asunto "Padres": cuando fui monitor de tiempo libre nunca tuve ningún problema con los padres de los niños, pero he conocido a otros animadores que sí los han tenido. No hay que culpar a ningún padre por no dejar jugar a sus hijos a juegos de rol; después de tan mala prensa como a veces han tenido, es normal que algunas personas aún desconfíen de ellos, o que incluso desconfíen de cualquier actividad fuera de lo común que realicen sus hijos. Si los padres son o han sido jugadores de rol, tenemos ya un punto a nuestro favor, pero no suele ser lo común; por ello, si creemos que puede surgir alguna complicación, hay que mostrarles información de antemano e intentar convencerlos de que se trata simplemente de una actividad social de ocio, un juego en definitiva. Si es necesario también, habrá que avisarles con antelación y pedirles permiso; y, además, tenemos que considerar que el juego pueda trasladarse a un lugar público donde puedan acudir los padres y ver lo que sucede (o incluso que ellos mismos participen en el juego). Evitaremos también juegos conflictivos, que traten aspectos morales o éticos muy complejos, o para los que no estén preparados los niños, y juegos que incluyan valoraciones ambiguas (lo mejor son juegos planos, en los que los buenos sean muy buenos y los malos muy malos). Por último, si aún así, y tras todos nuestros esfuerzos por convencerles, los padres se resisten a permitir jugar a los niños, habrá que respetar de manera cordial su voluntad (tal vez o no, nosotros seamos también educadores, pero los padres siempre tendrán la última palabra).


Palabras finales

En el presente tema hemos comentado algunos consejos para jugar a rol con niños. Como no podían faltar, os propongo algunas preguntas relacionadas con el tema, por si queréis compartir vuestras respuestas por mensaje o en el foro. Así, en primer lugar, ¿habéis preparado alguna partida de rol para niños? En ese caso, ¿qué tal os fue? ¿cómo se desarrolló y cuánto tiempo pudisteis mantenerla? Por último, ¿qué otros consejos se os ocurren que podrían ser útiles? ¿alguno de vuestros jugadores terminó jugando de forma habitual a los juegos de rol?

Si tienes interés en responder a estas preguntas y quieres colaborar en el Semanario de Utilidades-d20, aportando comentarios, experiencias, sugerencias, etc., sólo tienes que  enviar un correo a la dirección contsud20@gmail.com o un mensaje a nuestro foro http://sud20.mforos.com/.

¡Hasta la próxima semana y que consigáis vivir las mejores aventuras jamás jugadas!

                      Francisco J. Cabrero

Dirección de Utilidades-d20: http://www.utilidades-d20.com

Nuestro Foro: http://sud20.mforos.com/

Comentarios o colaboraciones: contsud20@gmail.com

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Actualizaciones -Utilidades-d20 v.2.7 - 1 de Enero de 2009