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Bienvenidos al Semanario de Utilidades-d20. Dentro de un par de semanas se celebran en Madrid las Jornadas Ludo Ergo Sum, en las que se llevarán a cabo diversas actividades lúdicas, como juegos de mesa y cartas, rol de mesa y en vivo, subastas, etc. Como es la primera vez que se organizan, no sé qué respuesta tendrán por parte de los asistentes, pero, como vivo cerca de donde se van a celebrar, tengo previsto pasarme por ellas con mis compañeros de juego y ver qué se cuece. Es probable que nos apuntemos a alguna de las actividades previstas o, incluso, puede que organicemos alguna partida a rol de mesa, si lo vemos conveniente. Si tenéis pensado asistir a estas jornadas y queréis charlar un rato con nosotros, mandadme un mensaje a mi dirección de correo electrónica y nos pondremos de acuerdo para reconocernos. En el tema de esta semana, retomaré uno de nuestros Temas de Opinión anteriores, en el que hablábamos acerca de cuestiones relativas a las comidas o bebidas en una partida de rol. Desde la experiencia en mi grupo de juego, comentaré algunas ideas, problemas o ejemplos de alimentos que hemos llevado alguna vez a nuestras sesiones. Además, uno de nuestros colaboradores, Aritz, en su tercera entrega semanal, nos comentará algunas de las reglas caseras (relacionadas con las defensas y las habilidades) que ha añadido en un juego de creación propia basado en el sistema-d20. Éste es uno de los temas que nunca pensé fuera a escribir para la página de Utilidades-d20, puesto que siempre lo he visto como una cuestión muy variable o subjetiva entre los diferentes grupos de juego. De hecho, estimé oportuno que, atendiendo a esta posible diversidad de opiniones, los lectores de Utilidades-d20 pudieran compartir las suyas con los demás, proponiendo este tema como uno de los Temas de Opinión de la página hace unos pocos meses, aunque, sin embargo, no hubo mucha participación. Ahora, atendiendo a la petición de uno de los lectores, os expondré mis impresiones al respecto, de manera que así, tras tener más miga donde hincar el diente, tal vez pueda surgir algún comentario adicional por parte de aquellos que lean el tema de esta semana. No obstante, avisados quedáis: no soy ningún experto en materia de dietética y sólo hablaré acerca de cuestiones prácticas o generales, de sentido común o de conocimiento general. A continuación os propongo, desde mi punto de vista, varios puntos relacionados con la comida, la bebida y los juegos de rol (en concreto, los de mesa). 1. Tres cualidades importantes que normalmente valoramos: cuando quedamos a jugar a rol, nuestra última preocupación suele ser qué llevar para comer o picar en la partida (por lo general, estamos más inquietos por preparar la partida o por la sesión que se avecina). Por ello, considero que hay tres cualidades de alimentos que habitualmente tenemos en cuenta a la hora de elegir algo que llevar a una partida, independientemente de lo sanos y equilibrados que puedan ser: 1.1. Alimentos improvisados o económicos: es un punto a favor que la comida o bebida que vamos a consumir sean fáciles de conseguir, cuesten poco dinero o que sean el tipo de cosas habituales que tenemos por la casa, puesto que, por lo general, valoramos positivamente el hecho de no comernos demasiado la cabeza en pensar qué podemos comer o picar durante la partida. Todo el mundo tiene cerca de casa una tienda donde comprar algo o tiene en casa, como previsión, algunas conservas, bolsas o botellas que saca cuando vienen invitados. 1.2. Alimentos que quiten poco tiempo de preparación: de la misma forma, salvo que contemos con mucho tiempo libre de ocio, solemos valorar en estos casos el consumo de alimentos que no nos roben mucho tiempo de preparación. Por ello, es fácil recurrir a comida y bebida preparadas o envasadas. 1.3. Alimentos fáciles de portar: en ciertos casos, la colación es responsabilidad de todos los jugadores que acuden a la sesión, independientemente de dónde se celebre. De esta manera, solemos valorar más aquellos alimentos que no sean un incordio a la hora de trasladarlos (que se puedan cerrar sin problema para evitar derrames, que no pesen excesivamente, que no sean incómodos de llevar en una bolsa o mochila, etc.) o que ya se encuentren en el lugar de juego (por ejemplo, si se trata de un establecimiento donde se puede jugar a rol y se pueden realizar allí mismo consumiciones). 2. La hora de la merienda: gran parte de los grupos de juego dedican, generalmente, un mínimo de 3-5 horas a una sesión de rol en mesa. Éste es tiempo relativamente suficiente como para que a muchos de nosotros nos entre algo de hambre. Podemos decidir aguantarnos comer hasta terminar de jugar o bien comer algo con el resto de nuestros compañeros. Dos cuestiones a considerar: 2.1. Hora del día: no es lo mismo jugar a rol por la mañana, al mediodía, por la tarde o por la noche. Según las horas de juego se aproximen más o menos a nuestras horas de ingesta diarias (desayuno, almuerzo o comida, merienda o cena), tendremos más o menos hambre. La recomendación en cuanto a esta cuestión sería que, para evitarnos problemas o preocupaciones, vayamos a jugar a rol con el estómago lleno, sea la hora que sea, para así aguantar lo máximo posible sin interrupciones. Así, personalmente, me gusta acudir a jugar por la tarde, después de la comida, pues de esta manera ya puedo resistir sin hambre hasta la tarde o noche. 2.2. ¿Antes, durante o después de la partida?: en relación con la partida, podemos comer antes, durante o después de ésta. La ventaja de acudir a jugar tras haber comido es, como ya he dicho antes, que nos despreocupamos durante un buen rato de tener hambre, pero el inconveniente es que, a veces, según los alimentos y la cantidad que tomemos, nos puede entrar somnolencia durante la partida. Comer durante la partida (o picotear alguna cosa) puede ser bueno o incluso necesario para recuperar energías, aunque, como inconveniente, puede resultar un lío o una distracción para el propio juego. Si decidimos reservarnos para comer algo hasta después de la partida, tal vez nos cueste aguantar el gusanillo hasta el final, pero podremos posiblemente disfrutar de un rato de conversación distendida con nuestros compañeros de juego mientras que comemos o cenamos... Supongo que esto también es cuestión de gustos y de tiempo libre para jugar a rol; en la medida de lo posible, desde mi punto de vista, creo que lo esencial es comer algo cuando se tiene hambre, evitando con ello interrumpir el ritmo de juego o despistarnos (vamos, que el hambre tampoco se convierta en un problema). Así, en mi grupo solemos picotear algo en algún momento del juego, pero preferimos esperar al final de éste para comer algo todos juntos (y esperar a que también acudan otros amigos o parejas que habitualmente no juegan a rol y que quieren quedar también para vernos). 3. Algunas complicaciones y soluciones: estas son algunas de las situaciones más comunes con las que hemos tenido que lidiar en nuestro grupo de juego con respecto a la comida o a la bebida. No son, ni mucho menos, las únicas, pero supongo que se pueden producir también en otros grupos de juego. 3.1. Derrames, manchas, migas: tengo en mente la imagen de diversas hojas de jugadores que sufrieron los efectos, a veces sin control, de nuestras bebidas o aperitivos durante las partidas de juego... Algunas veces fueron sólo pequeñas manchas, que no impidieron seguir jugando con ellas, pero que las ensuciaron para siempre; mientras que, en algún caso, hubo que cambiar definitivamente de hoja de personaje porque quedó inutilizada. En otros casos, no son sólo las hojas de personaje, sino también los manuales de juego, mapas, etc. Aunque tengamos el mayor cuidado del mundo, es relativamente común que se nos caiga encima el vaso con la bebida o marquemos los dedos grasientos en una página... Ante estos percances, a veces inevitables, hemos tomado la determinación de tomar diversas precauciones, aparte de los cuidados apropiados, como, por ejemplo: a) plastificar las hojas de personaje; b) utilizar un soporte de apoyo para la hoja de personaje y retirarla de la mesa de juego; c) distanciar los manuales de juego de la mesa y ponerlos en otra mesa o silla aparte; d) tener copias de las hojas de personaje (en nuestro caso, las tenemos on-line, en una página propia); y, e) retirarnos a otro lugar a comer o beber (por ejemplo, a otra mesa o habitación, aunque esto pueda quizás romper un poco el clima de juego...). 3.2. Ponernos de acuerdo: en alguna de las ocasiones, en nuestro grupo de juego nos hemos puesto de acuerdo para llevar cada uno algo a la sesión o para decidir qué íbamos a comer en ella. Decidirlo durante la partida (por ejemplo, realizar un pedido a domicilio) muchas veces nos rompía todo el ritmo de juego. Por ello, terminamos llevando a cabo algunas estrategias, como, por ejemplo: a) tomar decisiones al respecto antes o justo después de las partidas; b) tomar decisiones en momentos relajados, tras algún clímax en la partida, o aprovechando que alguno de los jugadores iba al baño o se tomaba un descanso; c) tener decidido de antemano para algunos servicios de comida a domicilio qué pedido realizar, para no perder el tiempo decidiendo, y contar con los teléfonos de contacto a mano (por ejemplo, si es un servicio de pizzas a domicilio, en nuestro grupo de juego tenemos más o menos decidido con antelación qué variedades y tamaños pedir, así como guardamos la propaganda del establecimiento entre nuestros libros de rol). 3.3. Sitio suficiente: cuando en una mesa de juego comenzamos a extender nuestro material de rol (hojas de personaje, dados, mapas, miniaturas, etc.), a veces apenas tenemos sitio para incluir otros elementos, como vasos o recipientes con comida, o queda tan poco sitio que nos sentimos agobiados por no encontrar lugar para lanzar los dados, escribir o por el tiento que hay que tener para no derramar nada. Algunas soluciones que hemos tomado en nuestro grupo de juego han sido, por ejemplo: a) retirar de la mesa en todo momento todo aquello innecesario; b) utilizar soportes de apoyo o mesas accesorias para las hojas de personaje de cada jugador; c) utilizar mesas accesorias para comidas o bebidas; d) aprovechar los momentos más narrativos y que menos necesitaban de miniaturas, dados o mapas, para sacar la comida o la bebida a la mesa de juego; y, e) utilizar mesas grandes de juego o juntar varias mesas para aumentar el espacio disponible. 4. Algunos comentarios y ejemplos sobre diversas comidas o bebidas: no creo que existan variaciones totalmente extraordinarias con respecto a la comida o a la bebida que se consumen en unos u en otros grupos de juego. Todos sabemos que, en general, basándonos en las tres cualidades más valoradas anteriores, durante la tarde de juego la mayor parte de los grupos tendemos a consumir más productos menos sanos de lo habitual, lo cual, tampoco es un problema mientras esta situación sea la excepción con respecto al resto de nuestros días. Recordemos juntos algunos ejemplos de bebidas o comidas habituales: 4.1. Bebida: a) lo más económico, disponible y casi ubicuo es el agua, lo cual dicen que, ante la sed, es lo mejor; b) los refrescos, batidos, yogures líquidos, horchatas y zumos también pueden quitar la sed, aparte de que, algunos de ellos, pueden tener un aporte de azúcar suficiente que nos ayude a mantenernos despiertos; si el refresco es de cola o de té, además, nos puede aportar alguna sustancia excitante que nos mantenga aún más atentos durante la partida; no obstante, los refrescos con gas pueden ser un incordio en algunas reuniones de grupo...; c) las bebidas energéticas pueden cumplir también con la misma función que las anteriores, pero de una forma más potente (una chica de mi grupo de juego, tras haber realizado guardias de noche, se mantiene despierta durante el juego gracias a ellas); d) el café y el té también tienen un efecto excitante, aunque su toma excesiva puede producir justo el efecto contrario o ser perjudicial para algún consumidor concreto; d) las bebidas alcohólicas pueden tener un efecto inicial de relajación y de distensión, pero posteriormente pueden tener otros efectos secundarios contraproducentes según la cantidad y la persona que las ingiera (en mi grupo de juego no hay costumbre de beber alcohol durante las partidas, pero conozco otros grupos en los que sí se acostumbra). 4.2. Comida: a) la estrella del picoteo en mi grupo de juego son las palomitas de maíz y los frutos secos (nos ayudan a matar un poco el hambre para así terminar la partida e irnos a cenar posteriormente); b) también, aunque no hay que desdeñar el considerable aporte de grasas, hemos comido diversos aperitivos de bolsa, como patatas, cortezas, gusanitos, etc.; c) unos alimentos bastante más sanos que estos últimos y que pueden ser una buena alternativa son los variantes en conserva (aceitunas, pepinillos, cebollitas, zanahorias, etc.), aunque no a todo el mundo le gustan los sabores avinagrados; d) también, para aguantar entre comidas, podemos echar mano de barritas energéticas, de consumo personal y que no ocupan ningún espacio en la mesa; e) si lo que queremos es ya algo más sustancioso, podemos hacernos unos bocadillos o sándwiches; f) otra alternativa puede ser la comida a domicilio o rápida, como hamburguesas, pizzas, comida china, etc., menos sana, quizás, que lo anterior, puesto que suelen contener más grasas; g) otros jugadores prefieren dulces, como chocolate, caramelos, helado o chucherías, que pueden dar un aporte importante de azúcar para mantenernos despiertos; h) la última opción, y quizás una de las mejores, es una comida como Dios manda, la cual puede estar disponible si tenemos suficiente tiempo para cocinarla, alguien que lo haga por nosotros o recursos económicos suficientes como para pagarla. Si tenéis algún comentario con respecto a lo que se ha expuesto o queréis compartir vuestra experiencia personal, recordad que en uno de nuestros Temas de Opinión estuvimos hablando sobre los alimentos que llevamos a nuestras partidas y que en nuestro Foro también se ha abierto un tema al respecto. Comentarios de los lectores: Inkless el Juego de Rol (III) En esta tercera entrega de la serie, Aritz nos sigue comentando su adaptación personal del sistema-d20. Este juego creado por él mismo, Inkless RPG, reúne todas aquellas opciones que ha ido recopilando en su grupo de juego, basadas en diversas fuentes publicadas bajo el sistema-d20 (Dungeons & Dragons 3.0/3.5 Ediciones, Arcana Evolved, Pathfinder, True20, etc.). Si tenéis algún comentario que hacer, podéis enviarnos un mensaje a la dirección de Utilidades-d20 o directamente a Aritz.
Defensas Después de haber comentado el ataque, vienen las Defensas. Como se puede observar en la hoja Ixior, uno de mis personajes (podéis descargárosla a través del hiperenlace, en formato PDF), se trata en todos los casos de Defensas activas. Esto quiere decir que el atacante y el atacado hacen siempre tiradas enfrentadas. Este cambio lo he introducido pensando que la mecánica de las tiradas enfrentadas es una mecánica de base desde la versión 3.0 del SRD y que en mi grupo de juego gustan de tirar las salvaciones y la CA en combate, pues consideran que les otorga mayor control sobre el destino de sus personajes. Cuando somos demasiados alrededor de la mesa (solemos ser entre 8 y 10, cuando arbitro yo), prácticamente no tiro dados, sumando 10 a los valores de los PNJs y estableciéndolos como CD. Esto mismo puede hacerse con los Personajes Jugadores, en lugar del azar, o puede adoptarse el estilo de la 4a Edición de Dungeons & Dragons, donde quien tira el dado es siempre el atacante. En cualquier caso, dejar los valores como bonificadores permite adoptar la opción preferida y que siga siendo compatible. Además, observaréis que se ha eliminado la defensa de Combate de Toque, ya que tras unos cuantos cálculos decidí que era un valor que podía ser substituido perfectamente por la defensa de Reflejos.
Habilidades En la segunda columna de la hoja del personaje se encuentran las habilidades, donde lo primero que se observa es que se ha reducido considerablemente su número con respecto a D&D 3.0/3.5Eds. Debido a que los personajes de nuestra partida empezaban a ser de niveles suficientemente altos como para que se empezara a notar mucho la diferencia entre habilidades con muchos rangos y habilidades sin rangos, me propuse reducir la lista todo lo posible. Para ello, he fusionado las habilidades hasta dejarlas en 22, incluyendo la Iniciativa, sin perder ninguna de las anteriores, y haciéndolas neutras a la ambientación (con la excepción de Conducir y Pilotar, que, como son aptas sólo con vehículos a motor, no aparecen en la hoja de personaje de Ixior). Por una parte, esto hacía que la importancia entre unas habilidades y otras no fuera tan dispar como anteriormente, por lo que los jugadores se animaban a usar sus puntos en habilidades fuera del combate. Tras ello, comprobé que repartir los puntos de habilidad seguía llevando demasiado tiempo, que los jugadores evitaban ese momento y en general seguían destinándose todos los puntos a unas pocas habilidades y dejando otras con puntuaciones muy bajas. Así pues, tras un comentario de uno de los jugadores, también Director de Juego, que prefería poder tener algún grado más de elección, finalmente opté por diferenciar según habilidades no de clase y habilidades de clase. Dentro de éstas últimas, introduje además la separación entre habilidades entrenadas y no entrenadas. Las habilidades no de clase no interesan al personaje en absoluto, por lo que sólo usa su bonificador de característica y algún bonificador más otorgado por una Virtud (un tipo de Dote) o por un Rasgo (otro tipo diferente de Dote). Las de clase son las que el personaje usa habitualmente, por lo que suma la mitad de su nivel. Éstas últimas pueden entrenarse (recibiendo un +5) y mejorarse con Dotes varias. Como se reciben bastantes dotes, se promueve que los personajes adquieran nuevas habilidades de clase y entrenen las que ya son de clase. En el tema de esta semana he retomado la cuestión sobre los alimentos que había propuesto anteriormente en uno de nuestros Temas de Opinión. Desde mi punto de vista, he considerado algunas cuestiones basadas en la experiencia de nuestro grupo de juego. ¿Qué otras opciones soléis tomar en vuestro grupo de juego con respecto a la comida y a la bebida? ¿Qué otras comidas o bebidas diferentes a las expuestas acostumbráis a consumir? ¿Qué otros inconvenientes y soluciones se os han ocurrido en relación a los alimentos en vuestras sesiones de juego? Como en los dos semanarios previos, Aritz nos comenta su recopilación de reglas del sistema-d20 en un juego que tiene actualmente en fase de desarrollo. Si tenéis algún comentario con respecto a lo que ha compartido con nosotros en éste u en otros semanarios, podéis enviarme un mensaje a la dirección de correo de Utilidades-d20 o bien al mismo autor, que estará encantado de recibirlo. ¡Hasta la próxima semana y que consigáis vivir las mejores aventuras jamás jugadas! Francisco J. Cabrero
Para colaborar en el Semanario de Utilidades-d20, aportando comentarios, experiencias, sugerencias, etc., sólo tenéis que enviar un correo a la dirección contsud20@gmail.com. Alternativamente, también podéis participar en nuestro Foro: http://sud20.mforos.com/
Francisco J. Cabrero -
http://www.utilidades-d20.com/
- contsud20@gmail.com |
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Actualizaciones -Utilidades-d20 v.2.7 - 1 de Enero de 2009