|
|
|
|
Bienvenidos otra semana al Semanario de Utilidades-d20. Si habéis escuchado las últimas noticias, ya sabréis que gran parte de los jugadores de rol está indignada por la futura desaparición en el próximo septiembre de las revistas Dragon y Dungeon. Las dos revistas han sido las máximas representantes del juego Dungeons & Dragons y de los juegos de rol, en general. Según parece, próximamente serán transformadas de papel a una versión digital, aunque por el momento todo son rumores hasta después del verano. No sé cuál habrá sido vuestra experiencia con las revistas, pero personalmente fueron de los primeros materiales roleros que tuve entre mis manos, por lo que siento algo de nostalgia con respecto a su próxima desaparición y me da la sensación de que se acaba una era... Si queréis contarnos qué opináis personalmente al respecto podéis enviarnos un correo a la dirección electrónica de la página u os podéis pasar el foro y dejarnos un mensaje. También quería comentaros que el próximo mes de mayo lo tengo un poco complicado y con un tiempo relativamente escaso. No quiero dejar de colgar el semanario puntualmente como cada martes y haré lo posible para conseguirlo. Pero preciso de vuestra ayuda... Ahora más que nunca, si teníais pensado enviarnos algún tema o mensaje en algún momento, os pido que aprovechéis, puesto que contar con al menos un par de temas de nuestros lectores durante este mes sería un cierto alivio para mí... Ya sabéis, si estáis interesados en compartir vuestras experiencias con los juegos de rol, podéis colaborar con Utilidades-d20 escribiendo algún tema, truco, comentario, etc. y dirigiéndolo a nuestro correo electrónico. Y os estaré muy agradecido, así como también el resto de lectores. El tema de esta semana está relacionado con el Rol por Correo y sus diferentes estilos. Ojeando un libro de Stephen King, me he encontrado con algunas sugerencias para mejorar el estilo de nuestras narraciones. Para ejemplificarlas, he añadido algunos ejemplos personales robados de una partida de Rol por Foro en la que me encuentro jugando. Consejos de escritura para RPC El objetivo del presente tema es proporcionar una serie de consejos de escritura para aquellos de nosotros que jugamos a rol narrado, conocido en su forma amplia como Rol por Correo. A diferencia del estilo tradicional de los juegos de rol (o sea, aquel en el que jugadores y director están sentados alrededor de una mesa), el estilo del Rol por Correo (de ahora en adelante RPC) se caracteriza porque se juega en diferido, es decir los jugadores no se encuentran en un momento concreto interactuando y experimentando las mismas situaciones a la vez, sino que cada uno de ellos se enfrenta a la trama cuando puede y ofrece sus propuestas a los demás jugadores escribiéndoselas. Por ello, la narración es muy importante en este estilo, porque de ella depende la buena descripción y comprensión del entorno y de las acciones que realizan los personajes. Pueden existir diversas variantes del RPC: a) la forma más primitiva es la de Rol por Correo Postal (lo llamaremos RPCP), en el cual el director recibe las cartas postales de cada uno de los jugadores y a su vez envía a cada uno los resultados conjuntos de las acciones; b) la evolución informática de éste es el Rol por E-Mail (RPEM), con el cual se añade rapidez y versatilidad a las respuestas e interacciones entre todos los jugadores, pero en general debe seguir habiendo un director que colecte y reparta los mensajes; y, por último, c) el siguiente paso es crear un servicio ajeno a los jugadores que centralice todos los mensajes de éstos, es decir, un foro donde todos tengan acceso a la información y ésta se encuentre disponible; nos referimos al Rol por Foro (RPF). De esta manera, podemos comentar algunas sugerencias de escritura y serán válidas para cualquiera de estas tres variantes. Recientemente ha caído en mis manos un libro de Stephen King, Mientras Escribo (On Writing), en el que el autor ofrece su visión como escritor sobre el acto de escribir. No os voy a reventar el libro, pero sí voy a aprovechar para comentaros algunas ideas que se muestran en el libro y que, rompiendo las barreras, nos pueden también servir para RPC, en cualquiera de sus acepciones. Consejos generales de estilo en la escritura (adaptados de Stephen King): las siguientes sugerencias están dirigidas a escritores de narrativa en general, por lo que he pensado que también se podrían aplicar a RPC. Tengo respeto por los consejos de un autor tan prolífico y exitoso como Stephen King. Pero debemos tener en cuenta que los comentarios que nos proporciona no tienen por qué ser absolutos; debemos estimar cada uno de nosotros, desde nuestra experiencia, la validez de los mismos. No obstante, merece la pena considerarlos, tenerlos presentes y probarlos, para ver qué resultado nos dan. 1. Primero escritura y después revisión: en una primera fase debemos escribir lo que se nos ocurra, sin necesidad de retroceder y revisar continuamente lo que estamos añadiendo. En esta primera fase, debemos escribir aquello con lo que disfrutemos personalmente: dejar que nuestro personaje cobre vida y actúe por sí mismo sin obligarle a nada. Posteriormente, en una segunda fase (una vez que ya tuviéramos escrita nuestra respuesta) tendremos que releerla y considerar si nos van a entender los demás lo que hemos escrito. Stephen King se refiere a esto como escribir primero con la puerta cerrada y más tarde con la puerta abierta. El sentido de hacerlo así tiene que ver con el hecho de que la revisión continua de lo que escribimos puede bloquear nuestra espontaneidad, por lo que es mejor hacer la revisión una vez que hayamos acabado. 2. Mayor o menor léxico no implica calidad: debemos escribir con las primeras palabras que se nos ocurran, siempre y cuando sean adecuadas y den vida a la frase. Éste será nuestro propio estilo personal. No es necesario incluir palabras más rebuscadas sólo por aparentar más conocimientos, puesto que podrían mostrar una escritura artificial. La calidad de la escritura se encuentra en saber contar una historia, no en las palabras utilizadas para contarla. Ejemplo práctico: yo he caído en este error muchísimas veces, porque antiguamente creía que las palabras exquisitas y rebuscadas eran sinónimo de arte y calidad. Por eso, en vez de escribir las primeras palabras que se me ocurrían, procuraba añadir palabras que creía más intelectuales. Por ejemplo, a ver qué os parece este, desde mi punto de vista, horrible párrafo (conste que lo he exagerado un poco...): "La temperatura descendía según se avecinaban las tinieblas. Eland se cobijó aún más en su folgo y se adosó junto a la pira. Apenas vislumbraba a los demás en la negrura, mas percibía su flemática respiración. Súbitamente, reparó en el traquido de una rama menuda a la retaguardia, en la floresta". Queda un poco artificial y no es fluido, ¿verdad? Tal vez si hubiera escrito lo que se me venía a la cabeza espontáneamente, el párrafo hubiera quedado algo como lo siguiente: "La temperatura descendía según se aproximaba la noche. Eland se cubrió aún más con su manta y se acercó a la hoguera. Casi no podía ver a los demás en la oscuridad, pero oía sus plácidos ronquidos. De repente, escuchó crujir una ramita a sus espaldas en el bosque". 3. Frases simples: es preferible utilizar frases simples que frases complejas y subordinadas. Si podemos realizar una descripción con frases cortas, estaremos haciendo una disección mejor de lo que queremos decir y, por tanto, inducirá menos al equívoco. Una frase sencilla es mucho más fácil de asimilar que una con diversos párrafos. Ejemplo práctico: en la partida de RPF que actualmente estoy jugando, escribí la siguiente frase enrevesada, acerca de Pieza, un forjado artífice que interpreto: "Pieza adelantó un paso hacia la derecha de Thorik y al mismo tiempo, sin esperar a ver si Thorik le había comprendido, fuera de sí como estaba éste dominado por una extraña furia interior, alargó su mano derecha, tocando el mango del hacha de batalla y pronunciando de nuevo palabras arcanas, mientras con su izquierda realizaba los pases necesarios que modificaban la estructura del arma para volverla más equilibrada y afilada". Posiblemente, toda esta extensa frase hubiera quedado mejor dividida en varias oraciones, como muestro a continuación: "Pieza adelantó un paso hacia la derecha de Thorik. Éste estaba fuera de sí, dominado por una extraña furia interior. Sin esperar a ver si Thorik le había comprendido, alargó su mano derecha y tocó el mango de su hacha de batalla. De nuevo, comenzó a pronunciar unas palabras arcanas, mientras con su izquierda realizaba unos pases mágicos. La infusión mágica modificaría la estructura del arma para volverla más equilibrada y afilada". 4. Evitar la voz pasiva: la voz pasiva es un recurso que muestra inseguridad en el escritor. Los sujetos de una oración en voz pasiva ni siquiera son los que realizan la acción, sino los que la reciben. Para dar un sentido más dinámico a la escritura hay que procurar escribir oraciones en voz activa. Ejemplo práctico: en otra de las ocasiones, durante la misma partida de RPF, estaba hablando sobre mi personaje, Pieza, y escribí: "Sus pensamientos rápido volaron a otro tiempo, a la forja donde fue creado y donde se le entrenó para el combate, aunque no fuera muy dotado para él". Aunque no he realizado un uso extenso de la voz pasiva (e incluso se podría justificar en este contexto), es probable que la siguiente frase hubiera sido más acertada: "Sus pensamientos rápido volaron a otro tiempo, a la forja donde le crearon y entrenaron para el combate, aunque no fuera muy dotado para él". La frase no es muy diferente a la anterior, pero en ésta podemos sentir a Pieza como un personaje más cercano y menos como un instrumento pasivo. 5. Desconfiar de los adverbios: siempre que podamos, hay que evitar añadir adverbios a nuestras frases para describir acciones, sobre todo los terminados en -mente. En muchas ocasiones no nos será posible, porque podría cambiar el sentido de lo que estamos contando. Pero debemos omitirlos lo máximo que podamos, puesto que el lector no es tonto y puede por sí solo hacerse una idea de cómo se realiza una acción (o se le puede dar más libertad para que adivine cómo se realiza dicha acción). Ejemplo práctico: otro ejemplo obtenido de la partida de RPF que estoy jugando... ¿Cuántos adverbios he incluido en sólo dos oraciones?: "Inmerso obstinadamente en el combate, se vio a sí mismo pasar por detrás de Lhe y colocarse tras Thorik. A éste se le veía gravemente herido, pero en pie, y un fuego interior parecía brotar repentinamente de él". Podríamos suprimir todos los adverbios de la anterior frase y seguiríamos entendiendo perfectamente el párrafo. Además, el texto se vuelve más fluido: "Inmerso en el combate, se vio a sí mismo pasar por detrás de Lhe y colocarse tras Thorik. A éste se le veía herido, pero en pie, y un fuego interior parecía brotar de él". 6. Diálogos con el verbo decir: nuestro español es muy rico en sinónimos del verbo decir, pero la forma más directa de comentar lo que un personaje dice es precisamente utilizando este verbo. Otros sinónimos pueden dar una imagen de inseguridad o miedo por parte del escritor para dejar claro cómo hablan los personajes; no obstante, de nuevo, el lector es capaz de imaginarse sin ningún problema de qué manera lo pueden estar haciendo. Además, un diálogo con el verbo decir se hace más dinámico que otro en el que se están añadiendo sinónimos de este verbo en cada participación por parte de un personaje. Ejemplo práctico: en muchas ocasiones, cuando nuestro personaje habla y se para a pensar o a hacer algo entre oración y oración, buscamos sinónimos del verbo decir, para expresar lo mismo. Recurrimos de nuevo a la partida de RPF en la que me encuentro: "- Tomad el morral. Sé que me lo habéis encargado a mí, pero os pido que me lo guardéis hasta que vuelva - expuso mientras se lo acercaba al resto del grupo. - Sharn no es seguro para individuos solitarios. - Pieza miró hacia el exterior y, sin dirigirles la mirada a sus compañeros, prosiguió: - Debo despedirme de alguien. Sólo tardaré un momento. ¿Nos vemos en la taberna o en la estación?". En estas ocasiones, nos recomiendan añadir el verbo decir o bien eliminar dichos verbos. De este modo, el párrafo nos quedaría una cosa así: "- Tomad el morral. Sé que me lo habéis encargado a mí, pero os pido que me lo guardéis hasta que vuelva - dijo mientras se lo acercaba al resto del grupo. - Sharn no es seguro para individuos solitarios. - Pieza miró hacia el exterior, sin dirigirles la mirada a sus compañeros -. Debo despedirme de alguien. Sólo tardaré un momento. ¿Nos vemos en la taberna o en la estación?". Bueno, en cierto modo, el sentido del texto no se pierde, aparte de que el texto es menos pausado y se sigue entendiendo bien. 7. Prosa expositiva: la manera más sencilla de escribir un párrafo es comentar en primer lugar una situación en una oración y a continuación continuar con otras frases que la expliquen o amplíen. Así pues, un párrafo ideal sería una frase-tema seguida por una descripción, seguida por una profundización. Ejemplo práctico: si observáis, en el siguiente párrafo, robado de la partida de RPF en la que estoy metido, pongo un ejemplo de este tipo de prosa expositiva y he indicado hasta dónde abarcan cada una de las partes del párrafo: "Pieza se acercó a los restos del forjado y se arrodilló a su lado (hasta aquí el tema), sólo para corroborar definitivamente si aún podía hacer algo por él: una infusión o una reparación con sus herramientas para reactivarlo. Confirmó que el forjado ya sólo era un cascarón de metal y restos orgánicos sin ninguna chispa de vida (hasta aquí la descripción), y que los símbolos dracónicos azulados que recorrían su cuerpo y el característico escudo de Breland en su frente no daban lugar a equívoco alguno con respecto a su identidad (hasta aquí la profundización)". 8. Fluidez en los párrafos: una lectura se hace más amena cuando es fluida, es decir, cuando no hay interrupciones o incongruencias entre sus frases y entre sus párrafos. En muchas ocasiones, la fluidez dependerá de las palabras utilizadas; en otras, de la sencillez o complejidad de sus oraciones; y, en otras, tal vez, de la manera en que se liguen las ideas expuestas. Hay que aprender a escuchar el ritmo y para ello lo mejor es leerlo, una vez que hayamos acabado, en voz alta, para eliminar o modificar aquellas partes que produzcan una interrupción en la lectura. Para terminar sólo diré que estos comentarios son sólo algunas sugerencias propuestas por Stephen King para escribir y que he querido ampliar también a nuestros mensajes de RPC. No tenemos por qué escribir necesariamente todo bajo este estilo de escritura: no debemos tomárnoslo tan a rajatabla. Y, el que se crea un perfecto escritor que nunca haya cometido algún error de estilo, que tire la primera piedra. Aprovecho también para agradecer los buenos ratos pasados en RPF al grupo de jugadores en el que actualmente estoy metido (¡gracias a Raelana, Jgalen, Sir Alexander, Balthamel y Custos!). Si tenéis interés por acompañarnos en nuestra partida de RPF y ver cómo transcurre, podéis daros de alta en nuestro Foro e inmediatamente nos podréis curiosear. En el tema de esta semana os he comentado algunos consejos de escritura para utilizar en nuestras partidas de rol por correo (en cualquiera de sus acepciones). ¿Qué otros mensajes se os ocurren? Si nos centramos en la parte práctica, ¿qué otros detalles, signos de puntuación, estilos de letras, etc., pueden ayudarnos a mejorar nuestras partidas de rol por correo? ¿Cómo es vuestra experiencia con estos estilos de juego de rol? Si queréis colaborar en el Semanario de Utilidades-d20, aportando comentarios, experiencias, sugerencias, etc., sólo tenéis que enviar un correo a la dirección contsud20@gmail.com. ¡Hasta la próxima semana y que consigáis vivir las mejores aventuras jamás jugadas! Francisco J. Cabrero Dirección de Utilidades-d20: http://www.utilidades-d20.com Nuestro Foro: http://sud20.mforos.com/ Comentarios o colaboraciones: contsud20@gmail.com
Francisco J. Cabrero -
http://www.utilidades-d20.com/
- contsud20@gmail.com |
|
Actualizaciones -Utilidades-d20 v.2.7 - 1 de Enero de 2009